14.8.10

En la palestra de desconocidos, buscó a su lado el calor; y simulando mojarle el oído, le besó el cuello y le dijo.
Me gustas tanto,quisiera aprenderme tu nombre; me gustas tanto que no sé por donde voy.
Me le acerqué suspicaz, y le tendí un anzuelo, vamos a fumar un porro ahí.
Me gusta verte reír,me gusta tanto tu coqueteo
Me gustas tanto, quisiera aprenderme tu nombre; me gustas tanto que no sé por donde voy.
Tengo una idea, no me hables de ti, y mucho menos de tu pasado; algo en tus labios color carmín, sugiere que vayamos al grano.
Oh! la alegría llegó, la alegría llegó, y sé que no dura para siempre.



Risa- babasonicos